Simbolización
LÓGICA
PROPOSICIONAL
CONECTIVAS
VERITATIVO FUCIONALES.
El
sistema lógico más simple, y que sirve de base a otros más
complejos, es la lógica proposicional.
También es conocida con otros nombres como lógica
de enunciados o lógica
de conectores. Su nombre se debe, en el
caso de las primeras denominaciones citadas, a que los elementos con
los que trabaja son enunciados
o proposiciones
(que se expresan en oraciones)1(Notas al final del capítulo). Respecto a la expresión “lógica de conectores”, obedece al
hecho de que en ella se estudian las propiedades lógicas de ciertas
oraciones compuestas
a partir de oraciones simples,
utilizando para ello conectores.
En el
lenguaje natural existen diversos tipos de conectivas, pero en lógica
proposicional nos interesa un tipo en particular. Podemos explicarlo
mediante un ejemplo2:
- Juan está llorando porque se golpeó la cabeza.
- Juan se golpeó la cabeza y está llorando.
- Juan se golpeó la cabeza.
- Juan está llorando.
Si
sabemos que (III) y (IV) son oraciones verdaderas, también sabemos,
sin necesidad de mayores indagaciones, que (II) es verdadera. Algo
muy distinto de lo que sucede con la oración (I). No basta, en tal
caso, con establecer la verdad de (III) y (IV), también debemos
establecer que es precisamente el hecho de haber sido golpeado en la
cabeza lo que hace llorar a Juan. Imaginemos una situación
hipotética: mientras Juan lloraba porque su novia lo había
abandonado, y caminaba descuidadamente, golpeó su cabeza contra la
parada del colectivo. Para el caso que contemplamos, las oraciones
(III) y (IV) serán verdaderas y, por lo tanto, también la (II).
Pero la (I) será falsa porque Juan no llora por el golpe, sino por
que su novia lo ha abandonado. Ahora bien, si efectivamente Juan está
llorando por un golpe que se ha dado en la cabeza entonces las cuatro
oraciones serán verdaderas.
Aquí queremos remarcar una diferencia importantísima. Partimos de
las oraciones (III) y (IV), que enuncian dos hechos: a) el hecho de
Juan golpeándose la cabeza y; (b) el hecho de Juan llorando. Las
oraciones (I) y (II) afirman la verdad de ambos hechos. Pero la
oración (I) nos dice algo más: que lo afirmado en (IV) es
consecuencia de lo que se afirma en (III). Es decir, que Juan llora
debido al golpe recibido (y por ello es falsa en el ejemplo
hipotético dado más arriba). Por lo tanto, podemos concluir lo
siguiente: la verdad (o falsedad) de las oraciones componentes (III)
y (IV) es suficiente para determinar la verdad (o falsedad) de la
oración (II), pero no para determinar la de (I). Podemos generalizar
nuestra conclusión de la siguiente manera:
(Ia) (oración 1) porque (oración 2).
(IIa) (oración 1) y (oración 2).
Cuando usamos la conectiva “y”, como en (IIa), es suficiente conocer la verdad (o falsedad) de las oraciones que relaciona3 para conocer la verdad (o falsedad) de la oración así compuesta, pero no basta para determinarlo cuando utilizamos “porque”, como en (Ia). Para saber si una oración compuesta mediante “porque” es verdadera (o falsa) necesitaremos, además, de otro tipo de información4.
Las conectivas que nos interesa estudiar en lógica proposicional
tienen las mismas propiedades que “y”. Para todas ellas
vale el siguiente principio: determinando la verdad o falsedad de
las oraciones que la componen se determina unívocamente la verdad o
falsedad de la oración compuesta. A tales conectivas se las
denomina funcional veritativas o veritativo funcionales,
en virtud de que sirven para formar oraciones compuestas cuya verdad
(o falsedad) es una función de la verdad (o falsedad) de sus
componentes. A continuación estudiaremos las conectivas más
importantes de la lógica proposicional.
NEGACIÓN
La lógica clásica presupone que toda oración5
ha de ser verdadera o falsa sin que quepa otra posibilidad. Es lo que
se conoce como principio de bivalencia6.
Toda oración posee uno de estos dos valores de verdad (a
saber: verdadero o falso). La primera conectiva que estudiaremos
invierte dicho valor de verdad. En el lenguaje natural se presenta de
distintas formas, pero todas tienen un denominador común: negar una
determinada afirmación. Se denomina, de acuerdo con esto, negación.
Si una oración enuncia algo verdadero, su negación enuncia algo
falso. Y simétricamente si enuncia algo falso, su negación resulta
verdadera. Por ejemplo, la oración “Hoy no está lloviendo”,
puede considerarse como compuesta de dos elementos: a) una oración
más primitiva: “Hoy está lloviendo”; y b) la afirmación de que
dicha oración es falsa, lo cual se expresa mediante la palabra “no”.
En una notación menos natural, pero más precisa desde el punto de
vista lógico podríamos representar la afirmación de la siguiente
manera:
No(Hoy
está lloviendo)
Con lo que queremos significar que hemos aplicado la operación de
negación a la oración que se encuentra entre paréntesis.
Ahora veamos como opera la negación. Si, prolongando el ejemplo, el
día de hoy está lluvioso, la afirmación “Hoy esta lloviendo”
es verdadera y, en consecuencia, su negación será falsa. Pero si no
llueve tendremos una falsedad, y su negación será verdadera. Esto
podemos representarlo de la siguiente manera, ganando generalidad:
- α¬αI001I110
Donde α es una oración cualquiera y ¬α
su negación. En cada fila vemos una posible Interpretación
de la oración dada (Verdadera=1; Falsa=0), y en la siguiente columna
el resultado de aplicar la negación a cada valor. En concreto, la
primera interpretación (I0) asigna valor falso (0) a la
oración α, y el valor verdadero (1) a su negación.
El cuadro presentado es denominado tabla de verdad. En ella se
explicita la forma en que los valores de verdad de una oración
compuesta depende de los valores que asumen sus oraciones
componentes. Mas adelante veremos los principios que rigen la
construcción de tablas de verdad. Pero, antes de analizar la
siguiente conectiva, conviene notar que la negación es la única
que se aplica a una sola oración (simple o compuesta), a diferencia
de las restantes, que afectan a dos oraciones. Por ello la primera es
una conectiva unaria en tanto que las otras son binarias.
En el lenguaje natural la negación puede ser indicada por
expresiones como las siguientes “No ocurre que ...”, “No es el
caso que ...”, “Es falso que ...”, “No ...”. Pero no
siempre la formulación es específica. Algunos ejemplos de oraciones
y su negación son las siguientes:
¬α
|
α
|
Los potros son indomables.
|
Los potros son domables.
|
Juan no está ni en su casa ni en la
escuela.
|
Juan está o bien en su casa o bien
en la escuela.
|
No hay nadie en casa.
|
Alguien está en casa.
|
Juan nunca está en su casa.
|
Juan a veces está en su casa.
|
Juan aún no llegó a su casa.
|
Juan ya llegó a su casa.
|
Juan no ha estado nunca en su casa.
|
Juan ha estado en alguna ocasión en
su casa.
|
CONJUNCIÓN
De nuestra siguiente conectiva ya hemos tenido un sondeo previo. En
la oración (II) se afirmaba que Juan se había golpeado la cabeza y
que, además, estaba llorando. Dijimos que tal oración era verdadera
cuando también lo eran las oraciones (III) y (IV). Por lo tanto, la
expresión “y”, en el lenguaje natural, tiene por función
afirmar la verdad de las dos oraciones que relaciona. Es decir,
afirma conjuntamente a ambas. De ahí que en lógica
proposicional a dicha operación se la denomine conjunción, y
se la represente interponiendo el símbolo “”
entre las letras de enunciado. La tabla de verdad de la conjunción
es la siguiente:
- αβα βI0000I1010I2100I3111
Como se ve,
los posibles valores de verdad que pueden tener ambas oraciones son:
ambas falsas (I0); falsa la primera y verdadera la segunda
(I1); verdadera la primera y falsa la segunda (I2);
ambas verdaderas (I3). El último es el único caso en que
la oración compuesta es verdadera.
Al igual
que sucede con la negación, existen distintos tipos de expresiones
del lenguaje natural que sirven para expresar conjunción. Veamos,
por ejemplo, el siguiente cuadro donde la primera columna es la
conjunción, y las otras dos contienen las oraciones que la componen:
CONJUNCIÓN
|
PRIMERA ORACIÓN
|
SEGUNDA ORACIÓN
|
La U.N.Sa. y la
Católica están al norte de la ciudad.
|
La U.N.Sa. está al norte de la
ciudad.
|
La Católica está al norte de la
ciudad.
|
Juan y Pedro
están casados. con Ana y Beatriz respectivamente.
|
Juan está casado con Ana.
|
Pedro esta casado con Beatriz.
|
Tanto los liberales
como los socialistas apoyaron la moción.
|
Los liberales apoyaron la moción.
|
Los socialistas apoyaron la moción.
|
Juan está en su casa pero
está dormido.
|
Juan está en su casa.
|
Juan está dormido.
|
Juan está en su casa pero
Pedro no lo está.
|
Juan está en su casa.
|
Pedro no está en su casa.
|
Si bien hacía mucho
frío, Juan no se quedó adentro.
|
Hacía mucho frío.
|
Juan no se quedó adentro.
|
A pesar de que afuera
estaba hermoso, Juan se quedó adentro.
|
Afuera estaba hermoso.
|
Juan se quedó adentro.
|
Hemos
resaltado con bastardilla en la primera columna las expresiones
usadas para expresar la conjunción (nótese que hemos resaltado las
comas, que, en general indican conjunción). Ciertamente puede haber
otras y la interpretación adecuada muchas veces depende del
contexto.
DISYUNCIÓN
Otra
conectiva muy usual es la disyunción, que representamos
mediante la expresión “”.
Esta operación establece que al menos una de las dos oraciones que
relaciona es verdadera. Pero existe otra interpretación según la
cual la oración compuesta únicamente es verdadera cuando también
lo es sólo una de sus componentes. Nosotros adoptaremos
convencionalmente como disyunción a la primera interpretación, y
reservaremos el nombre de disyunción excluyente para la
segunda. Veamos sus tablas de verdad:
- αβαβα ó β (excluyente)I00000I10111I21011I31110
CONDICIONAL
Fundamental
en lógica es el estudio de la operación que se conoce bajo el
nombre de condicional, y que simbolizamos con “”.
En el lenguaje natural suele presentarse de la siguiente forma: “si
(oración 1), entonces (oración 2)”. La primera
oración suele denominarse antecedente, mientras que la
segunda se denomina consecuente. Lo que un condicional7
afirma es que, para un antecedente verdadero también debe ser
verdadero el consecuente, caso contrario la oración compuesta será
falsa. Si el antecedente es falso, en cambio, no importa el valor de
verdad del consecuente y el condicional es verdadero. Expresado
mediante tablas de verdad obtenemos:
- αβαβI0111I1100I2011I3001
Otras
variantes estilísticas del condicional son: “(consecuente) si
(antecedente)”, “Sólo si (antecedente),
(consecuente)”, “(antecedente) es suficiente (para)
(consecuente)”, “(consecuente) es necesario (para)
(antecedente)”, “(antecedente), por lo tanto
(consecuente)”, “(antecedente), luego
(consecuente)”. En los dos últimos ejemplos se hace patente la
estrecha conexión, que luego profundizaremos, entre el condicional y
la operación de deducir una consecuencia a partir de ciertas
premisas. Todo razonamiento puede expresarse en la forma de un
condicional, cuyo antecedente es la conjunción de las premisas, y
cuyo consecuente es la conclusión. Esquemáticamente:
Si
[(premisa1), (premisa2),...,
(premisan)] entonces
(conclusión).
BICONDICIONAL
Por último,
introduciremos el bicondicional. La mencionada operación
vincula dos oraciones, y la compuesta es verdadera cuando ambas son
verdaderas o ambas son falsas. Es decir, sólo es verdadera cuando
sus componentes tienen el mismo valor de verdad. Suele presentarse de
la siguiente forma: “(oración 1) si, y sólo si
(oración 2)”. Lo representamos con el símbolo “”.
Otra forma de abreviar la expresión “si, y solo si”, muy usada
en matemáticas, es: “sii”. Su tabla de verdad es
la siguiente.
- αβαβI0001I1010I2100I3111
Notas:
1.
Las nociones de oración, enunciado, y proposición
presentan matices que es necesario distinguir. Estas cuestiones son
discutidas en filosofía de la lógica. Hecha la aclaración,
puede ocurrir que aquí las utilicemos como sinónimos.
2.
El ejemplo puede encontrarse en Gamut (2002).
3.
Es decir las oraciones que representamos con “oración 1”
y “oración 2”.
4.
Por ejemplo: saber si hay una relación causal entre los hechos
enunciados en las oraciones 1 y 2. En nuestra ilustración,
deberíamos saber si efectivamente el golpe recibido produjo el
llanto de Juan. Mientras ésta información es relevante para
conocer la verdad de la oración (I), no tiene ninguna importancia a
la hora de establecer la verdad de (II).
5.
Salvo que especifiquemos otra cosa, cuando hablamos de oración
debemos entender que hablamos de oraciones declarativas.
6.
Existen sistemas lógicos que prescinden de dicho principio. Forman
partes de las lógicas no-clásicas.
7.
Interpretamos aquí, desde un punto de vista lógico, al condicional
como condicional material. Existen otras formas de
interpretación de las cuales prescindiremos aquí. Cabe observar,
sin embargo, que ya desde el tiempo de los estoicos se presentaron
muchas polémicas acerca de la forma adecuada de entender el
condicional.
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